ANÉCDOTAS DEL CAMPO. Árbol de Tetlatía (Comocladia engleriana Loes) junio 12, 2011
Posted by mibervaz in VAGUEDADES.trackback
Existe un árbol en las regiones de Costa chica y Costa grande del Estado de Guerrero, conocido como “Tetlatía” (“cosa que quema“, según Isabel, una jóven hablante de la lengua náhuatl) en la primera e “Hinchahuevo” en la segunda.
En el año de 1971 a la edad de 12 años, llegué con mi familia a una colonia recién fundada en parte de las parcelas pertenecientes al ejido de Las Cruces, en ese entonces a las afueras de la ciudad y puerto de Acapulco. En tal época todavía se encontraban árboles y arbustos que con el crecimiento urbano ya no existen, y si es así, lo es en áreas reducidas.
Para cocinar, mi madre utilizaba leña, y para ello me enviaba a cortarla “al monte” o “al cerro” (así se dice coloquialmente en estas regiones) con la recomendación; “no te acerques o toques el tallo u hojas de la tetlatía”, pero no me dijo el porqué no debía hacerlo; tampoco pregunté (cosas de la vida, siendo tan preguntón). Pero como todo preadolescente o puberto quien todo lo quiere saber, experimentar, y por lo mismo es curioso, tal advertencia la pasé por alto o se me olvidó.
Así, la primera vez por curiosidad y la segunda por descuido de alguna manera toqué al árbol, lo cual me produjo ronchas y fiebre. Para contrarrestar el efecto, luego de regañarme, mi progenitora me ordenaba ir a comprar masa de nixtamal para untarme en las partes afectadas, y de ese modo desaparecer las ronchas y también bajar la fiebre. Otra forma de contrarrestar los efectos, según las personas del campo es escupiendo al árbol; ¡qué culpa tiene el arbolito!.
Son diferentes las reacciones, sobretodo en los varones cuando entran en contacto con ésta especie arbórea, en unos como en mi caso, ronchas y fiebre, en otros se les hinchan los testículos. En las mujeres, según mi suegra les produce escozor en brazos y piernas. A otros no les afecta en lo mínimo. Su tallo es generalmente recto; al hacer un corte en la corteza, suelta una sustancia gomosa de color gris, casi negra. Por cierto me falta investigar cómo se reproduce ésta especie.
La causa de los trastornos mencionados es un mecanismo de defensa de los vegetales, denominado Alelopatía; es decir, por ejemplo algunos árboles sueltan alguna sustancia acuosa cuando un ser de diferente especie se acerca a ellos, de tal manera que quien esta bajo su sombra cree que se ha soltado alguna lluvia o son orines de los gusanos u otros bichos. En otras plantas, y me sucedió con una plántula de carambolo; habían brotado sus primeras hojas y quise tomar unas de ellas para dirigirle unas palabras de cariño, de inmediato se cerraron. Se me puso la “piel de gallina” ante tal suceso.
Para finalizar, soy de la convicción que todo cuanto existe tiene una razón de ser, sólo falta investigar sistemáticamente para encontrar esa razón de ser. En nuestras escuelas falta fomentar en primer lugar el asombro, el maravillarnos de nuestro entorno natural, pero creo le damos más importancia al aspecto dizque político que a lo académico, a lo realmente educativo.
¡Qué curioso! Cuando estudiaba la licenciatura en biología (del 2002 al 2007) en la Universidad de Guadalajara, fuimos una vez para tus tierras. Recuerdo que en clases vimos esta familia de árboles y todos soñamos con hacerle una broma al profesor que nos impartía la materia. Así que buscamos este árbol el particular y un amigo corto unas ramas (tanto para montarlas y determinarlas como para hacer la broma). Le salieron las ronchas que mencionas y a otros que lo tocaron tambien. Terminé haciendo yo un llavero de broma para el maestro (cosa curiosa, a mi no me afectó). El profe, encantado con el llavero, lo comenzó a utilizar. Todo bien hasta que tuvimos la siguiente clase con él: La planta hizo honor a su nombre y se le “hincharon los huevos” al profe. Aunque nos regaño y amenazó con reprobarnos, al final lo tomo como broma y argumentó que habiamos sido muy hábiles al determinar y encontrar la planta en el bosque.
Acabo de descubrir tu blog y que me encanta, debido a que tambien es de un rancho, y las costumbres de esos lugares no existen donde actualmente radico (Guadalajara, Jalisco).
Un saludo sincero de un biólogo llamado Pedro
¡Gracias Pedro!. Aunque no lo escribí en el post, pero después de mi experiencia con el árbol, mi madre me recomendó; cuando te acerques al árbol, escúpelo, y así también un compañero de trabajo, quien es campesino a su vez comenta que cuando alguien se acerque al árbol, para que no le afecte, hay que escupirlo. ¡Qué culpa tiene el arbolito!.
Por cierto, como habrás notado, mi profesión no es del área de ciencias naturales, pero me encantaría que me ayudaras o me remitieras con quien corresponda para obtener información, por ejemplo del nombre científico de la chicayoma y la sicuipa, artículos que también se encuentran en mi blog. Recibe un cordial saludo desde estas tierras del Pacífico Mexicano.
Atentamente
Miguel Bernal Vázquez
Atentamente
HINCHA GUEVOS,
PLANTA MUY URTICANTE, EN CIERTA EPOCA DEL AÑO, SOBRETODO AL FLORECER , EL POLEN ES IRRITANTE
¡Feliz año y los venideros!. Gracias por visitar el blog de un servidor. Por cierto, ando en busca de la flor del árbol de “tetlatía” o “hincha huevos” para tomarle fotografías.
Hoy vimos taxonomía y sistemática de plantas y la maestra nos hablo de la hinchahuevos y dijo que solo afecta a los varones y nos dijo que cuando nos vayamos a la practica de campo los chicos no se le acerquen o sufrirán jajajaja
¡Hola Dalia!, es un gusto saludarte. Agradezco que hayas visitado el blog de un servidor. ¡Sería magnifico que nos contaras tus experiencias en las prácticas de campo!. Fijate que ando buscando cómo es la flor de tetlatía.
¡Gracias una vez más por visitar el blog!.
Atentamente
Miguel Bernal Vázquez.
Hola Miguel, recién voy llegando a tu blog y me parece muy interesantes las narraciones. Acá en la Costa de Oaxaca también lo conoces como otatil, tatatil o tatanian, y es grato ver de donde proceden esos nombres, ya que mencionas que es tetlatía en nahuatl.
¡Gracias por visitar el blog de un servidor!. Sabes, me falta conocer la flor y semilla de la tetlatía. Atentamente Miguel Bernal Vázquez.